Testimonios
Palotinos
(Extractados del libro "El Honor
De Dios" de Gabriel Seisdedos.)
Padre Cornelio Ryan
Testimonio del P.P. Cornelio Ryan. Delegado
Provincial de los Palotinos Irlandeses a partir de diciembre de 1976.
"Desde el momento en que asumi como Delegado
de la Provincia Irlandesa en Argentina quise saber que habia ocurrido, la muerte no entro
como un ladron en la noche, se que ellos esperaban algo...
El General Reynaldo Bignone era conocido
nuestro en la parroquia palotina nuestra en Castelar. En el ano 1977 tuve una entrevista
con el. Me recibio en su despacho dejando su arma enfundada sobre el escritorio, le
pregunte sobre los agentes de la muerte que habian entrado a San Patricio. "Padre
Ryan -me dijo- No se nada. Pero aun cuando lo supiera tampoco lo contaria jamas." Aun
recuerdo sus corteses maneras, su amplia sonrisa. Me dijo despues que debiar ecomendar al
P.P. Antonio Stakelum que cambiara el tono de sus homilias. Los sermones de el eran de
fuego, desde el altar de Castelar hablaba de los apremios ilegales, de las desapariciones.
Muchas veces visite la Casa Rosada para ver
al Coronel David Ruiz Palacios, fue muy gentil conmigo pero solo consegui abundantes
libaciones de cafe. Siempre insisti ante el en encontrarme con el Ministro del Interior
General Harguindeguy de quien Ruiz Palacios era secretario. Pero el Ministro ponia como
excusa para no recibirme que yo vivia muy lejos, en aquel momento estaba residiendo en el
Colegio Fahy de Moreno, le informe al Coronel que podia tranquilizar a su jefe pues yo
poseia un muy buen reloj despertador, pero la entrevista nunca se llevo a cabo. Es
evidente que en el General, yo despertaba sus sentimientos paternales.
Al poco tiempo desde Roma el Superior General
de la Congregacion Ludwig Mundz me pidio que no me arriesgara yendo a ver a los militares,
que mi proceder era imprudente. Por obediencia debi retirarme. Ya con la democracia
intente encontrarme dos veces con quien era sindicado por los testimonios de
sobrevivientes de la Escuela de Mecanica de la Armada, como responsable del operativo de
San Patricio. Pero el Capitan Pernias tampoco me recibio, fui a visitarle con una tarjeta
de pesame porque me habian dicho que su esposa acababa de fallecer, cuando llegamos con el
P.P. Eugenio Lynch al edificio Libertad un oficial tomo mi tarjeta donde constaba mi
nombre y cargo y subio a comunicarle al Capitan Pernias mi presencia, poco despues este
hombre regreso y nos dijo que el Capitan se habia hecho a la mar. Por dos veces mas busque
verlo, solo queria preguntarle si era el el responsable del crimen y mirar sus ojos cuando
me contestara. Siempre pense que alguno de los asesinos finalmente hablaria "las
conciencias infectas confiaran sus secretos a las sordas almohadas" dice Shakespeare
en Macbeth.
Acompane a Graciela Daleo en su testimonio
ante el juez Blondi, inicie una investigacion para saber quienes firmaron la famosa carta
para separar al padre Kelly de San Patricio, pero todo fue en vano. Solo encontre un muro
de silencio. He invitado insistentemente al Comisario Fensore a tomar el te conmigo en la
casa parroquial, pero rehuso diciendo que le hacia mal hablar del pasado. Las aguas del
Leteo uno de los cuatro rios del infierno, el rio del olvido segun los antiguos griegos,
fueron bebidas por muchas de las personas relacionadas con este crimen. En medio de la
angustia, la soledad, el miedo, la indiferencia por la que pasamos a traves de estos anos
ha sido conmovedora la figura del P.P. Kevin O'Neill, el ha sido la gran roca en la que
encontre el apoyo, la fuerza para la lucha. La guia en los momentos de desaliento.
Aqui en Mercedes muchas veces frente a sus
tumbas oro por ellos, a ellos por nuestra antigua amistad."
Padre Kevin O'Neill

(Foto: Padre Kevin O'Neill, izquierda
-- Padre Thomas O'Donnell, derecha)
Padre Thomas O'Donnell
Testimonio del padre palotino Thomas O'Donnell,
Delegado de la provincia palotino-irlandesa (Extractado de "El Honor De Dios" de
Gabriel Seisdedos.)
"Cuando la noticia de la masacre de San Patricio llego
a Irlanda nuestro superior Patrick Ryce me convoco a su despacho. Mi viaje a la
Argentina era inminente, me hablo de la conveniencia de aplazar mi viaje hasta que la
situacion en el pais mejorara, que mientras tanto podria ir a Roma a estudiar. Por aquella
epoca estaban de visita en Irlanda los padres Andrew Quinn y Florence Carroll que volvian
de Argentina para visitar a sus familiares, les pregunte a ellos que pensaban hacer con
respecto al regreso a Sudamerica: "Volver, es nuestro lugar". Decidi viajar con
ellos, tenia miedo, pero al llegar al aeropuerto de Ezeiza los esperaban amigos de sus
parroquias. El calido recibimiento me confirmo lo acertado de mi decision.
Al poco tiempo, estando en Mercedes, corria
por un calle rumbo al hospital para asistir a un enfermo, en una esquina bajaron de un
camion un grupo de soldados que me rodearon con sus armas.
- !No tiren!, lo conozco, es un cura de San
Patricio.
No eran epocas buenas, todos teniamos miedo,
pero aun asi resolvimos quedarnos. En la decada del ochenta llegue a San Patricio en
Belgrano. Yo tambien habia escuchado: "en algo andarian", "mejor
callense", "quedate en el molde". Llegue a este lugar con esta idea:
"en algo andarian", pero mi trato con la gente que fue reconfortada por mis
companeros asesinados, los recuerdos que tienen de ellos me fueron llevando a otro
convencimiento; el que teniamos que hacer algo por avivar el recuerdo, que debiamos
sentirnos orgullosos de ellos, por eso hemos colaborado con este libro y el documental. Se
que mucha gente cree que no hicimos lo suficiente como congregacion, creo que debia pasar
el tiempo, entre nosotros hubo opiniones encontradas, pero tambien las hubo en la Iglesia,
en la sociedad.
En el verano estando en nuestra secretaria con las
ventanas abiertas, no he podido dejar de escuchar: - "Aca reventaron a unos
tercermundistas". Creo que los prejuicios de alguna gente del barrio ayudaron a
que se produjera la masacre. Pero ha habido otra gente que nunca los olvido, un grupo de
laicos preparo hace unos anos un video en memoria de los muertos, otros les han rendido
homenajes de diferentes maneras. Tambien se acercaron politicos que utilizaron su memoria
con mezquinos propositos.
Nuestro homenaje consiste en las misas
recordatorias del cuatro de Julio. No nos correspondia a nosotros como institucion iniciar
una investigacion sobre sus muertes, eso debio hacerlo la justicia. Si la busqueda de la
verdad en sus vidas, eso contribuye a que no se utilice su memoria con propositos
subalternos, recuperando la verdadera dimension de ellos, gracias a la reflexion,
superando los apasionamientos.
Pero reivindicamos desde siempre nuestro
derecho a saber quienes fueron los autores intelectuales, quienes los ejecutores, como
fueron asesinados, el porque. Que el conocimiento de la verdad se constituya en un
cimiento sobre el que se construya la paz.
Nuestro mayor homenaje consiste en la
modalidad que hemos seguido manteniendo en esta parroquia, no cuestionar al hombre,
ayudarlo, respetarlo, una actitud reflejada en los numerosos grupos de autoayuda que se
reunen en nuestra casa. Es en todo esto donde su memoria renace, donde surgen retonos,
donde la memoria de los cinco permanece siempre verde, como decimos en Irlanda.
Los cuatro de Julio en las misas
recordatorias hemos dicho que teniamos el derecho a saber, pero que tambien seriamos los
primeros en perdonar. Como sacerdote me cuestiono como podria elevar entonces el caliz en
el momento de la consagracion, Cristo murio en la cruz por la redencion de la humanidad.
El odio puede herir a nuestro adversario, pero es a nosotros mismos a quienes termina
destruyendo.
Hago mia la suplica de Monsenor Helder
Camara:
'Guia mi mirada Senor, cuando Tu mismo pongas
a prueba mi fe, y me hagas marchar por entre la niebla mas cerrada, borrada toda vereda
ante mi: por mucho que mi paso vacile, haz que mi mirada, tranquila e iluminada sea
un testimonio viviente de que te llevo conmigo, de que estoy en paz. Cuando Tu mismo
pongas a prueba mi confianza permitiendo que el aire se vaya enrareciendo y que me
embargue la sensacion de que el suelo se esta resquebrajando bajo mis pies; que mi mirada
les recuerde a todos, que no hay nadie que cuente con la fuerza suficiente para arrancarme
de Ti. En quien caminamos, respiramos y somos... Y si un dia Tu mismo permites
que el odio me salpique, y me prepare trampas, y falsee mis intenciones y las desfigure:
que la mirada de tu Hijo vaya repartiendo serenidad y amor a traves de mis ojos. Gloria al
Padre, por el Hijo, en el Espiritu.' "
(*) Deuteronomio 16:20
Padre Ray Dalton*
"En el momento del crimen tenia 16 anos, y habia estado en contacto
con los palotinos al haber hecho parte del secundario en uno de sus colegios. En julio de
1976 esperaba ingresar al seminario de Thurles cuando la noticia llego a Irlanda. Como
adolescente senti que ellos habian dado un testimonio y reafirme mi idea de que valia la
pena ser palotino.
Las primeras noticias sobre lo que pasaba en
Argentina las recibimos de Bob Kilmeate que paso un tiempo con nosotros. El padre Kevin
O'Neill llego al seminario tres anos despues, aun recuerdo el dolor que transmitia en su
voz cuando nos decia que en su pais nadie estaba haciendo nada y nos mostraba fotos de los
cinco. Para el era importante que los seminaristas conocieramos la historia, alli no habia
nada que nos recordara lo ocurrido en San Patricio. Cuando vine a Belgrano en 1992 y supe
mas detalles entendi un poco mejor al padre O'Neill y pense que tenia que hacer algo yo
tambien, encontre la alfombra sobre la que fueron asesinados la acondicionamos y hoy se
exhibe en una de las paredes del oratorio. Como un testigo mudo pero que grita. Los que la
ven se quedan en silencio, las ideas, las preguntas son elaboradas en este silencio.
A veces en la noche si estoy solo en la casa
y paso frente a la sala de estar donde los mataron me siento sobrecogido como un nino,
alguna vez para vencer esta sensacion me he quedado solo en la habitacion viendo las
huellas de las balas y es extrano pero la sensacion desaparece, el aire es mas pesado
alli, pero no es un lugar que transmita miedo, si tristeza, si presencia, que es para mi
una inspiracion. Pienso en la ironia que representa el que los hayan asesinado en el
living (en ingles viviendo), ellos fueron muertos por como vivian su vida. No hemos hecho
de ese lugar un santuario, para nosotros sigue siendo el living, no los endiosamos, ellos,
creo, no lo hubieran querido; el mejor homenaje es la vida que sigue teniendo la casa.
Quiera Dios que nuestro testimonio sobre los
cinco, romper el silencio, sea una llama que ayude a liberar la memoria del pais acerca de
lo que ha pasado en Argentina.
Sigo sintiendome orgulloso de pertenecer a la
misma comunidad que ellos."
*Nota: El Padre Ray Dalton dejo la Comunidad
Argentina Palotina en 1997. Es ahora casado y padre de una hermosa hija.
Reside en Buenos Aires, donde es terapeuta psicologico. |