Alfredo Leaden:
El 23 de mayo de 1919 dos tradicionales familias irlandesas, los
Leaden y los Usher festejaban la llegada de un nuevo miembro. Arribados al pais en el
siglo pasado, varios de los Usher habian optado por la vida religiosa, entre ellos se
destacaba Monsenor Santiago M. Usher, un destacado intelectual de la Iglesia autor de una
"Historia de las capellanias irlandesas en la Argentina". A nadie sorprendio
entonces cuando el adolescente Alfredo decidio seguir el ejemplo de sus parientes
religiosos.
Desde chico sus companeros lo apodaban "el
santito" su naturaleza pacifica y conciliadora seria una caracteristica que lo
acompanaria hasta el fin de sus dias. Habiendo realizado sus estudios junto a su hermano
Guillermo en el colegio Clonmacnoise, volvia a el veintiocho anos despues de su
ordenacion, pero esta vez como maestro del nuevo noviciado.
Tras sus anos de formacion en Europa y su ordenacion como
diacono en Roma tuvo que regresar a su pais al entrar Italia en la Segunda Guerra Mundial.
Despues de una peligrosa travesia maritima amenazada constantemente por las minas que se
habian convertido en insolitos huespedes del oceano Atlantico llego al puerto de Buenos
Aires. Los meses siguientes pasaron en la preparacion de su ordenacion sacerdotal que se
llevo a cabo en el colegio Maximo de San Miguel el 19 de diciembre de 1942.
Mercedes, Rawson, Belgrano, Castelar, fueron los destinos
que fueron fogueando al joven sacerdote Alfredo Leaden hasta llegar a ser el sabio
consejero de la Delegacion irlandesa, a cargo en el ano de 1970 del padre palotino
Cornelio Ryan, y el hombre elegido para que las semillas palotinas dieran sus frutos en
aquel noviciado.
Su amigo y companero Kevin O'Neill lo recuerda "amable
en el sentido propio de la palabra, es decir no solamente digno de amor, sino tambien
facil de amar, de querer porque era un hombre capaz de una gran paz interior que se
manifestaba en todas sus acciones". |